La Cantina de Matadero: café y pizza, solo para tus ojos - Me Gusta mi Barrio
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La Cantina de Matadero: café y pizza, solo para tus ojos

La Cantina de Matadero: café y pizza, solo para tus ojos

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Decir que una actividad que se celebra en Matadero es exclusiva es una contradicción. Para suerte de todo nuestro barrio de Arganzuela, las estupendas iniciativas de Matadero Madrid, donde siempre hay sitio para todos los públicos, han conseguido atraer gente de todas partes a sus días de la Bici, de la Música, el Mercado de Productores o el de Diseño. Exposiciones, obras de teatro, pases de cine, festivales, coworking, foros y hasta una Casa del Lector caben entre las paredes de las Naves de Vacas.

Pero siempre hay pequeñas excepciones. Porque todo el mundo conoce la cafetería de Matadero, Sagás, pero algo menos de gente conoce La Cantina. Y además, cabemos menos personas, eso es así. 

La Cantina es un lugar muy especial. Bajo las antiguas calderas del Matadero de Madrid, se esconde esta cafetería pensada en un principio para dar un servicio sencillo a la Cineteca, el espacio cinematográfico del complejo. Sin embargo, tras ganar el concurso de adjudicación, Esther y Fernando, dueños ya de Olivia Te Cuida en Conde Duque, repensaron el lugar. Un espacio en el que conversar por la tarde con un café y una tarta, donde tomar unas cervezas y unas pizzas comentando la peli que acabas de ver por la noche o donde degustar un plato del día entre las plantas de la preciosa terraza entre semana. Y un espacio perfecto para esa comida informal del fin de semana mientras paseas por Matadero y sus iniciativas.

“Nos enamoró el proyecto, el espacio y la posibilidad, sobre todo, de integrarnos en el barrio. Los pliegos de adjudicación pedían una propuesta cultural y eso para nosotros fue el reto definitivo”, explica Esther. El equipo no se define como “restauradores al uso”. “La hostelería para nosotros no es el fin, es el medio para integrar un todo. Cuidamos el producto, al cliente la decoración y nos implicamos en las actividades de Matadero. No queremos vincularnos a proyectos que no tengan alma, que no vayan más allá”, afirma Esther.

Por eso, La Cantina enamora. En el interior, dejas atrás el futbolín y unos sofás para dejarte caer por el anfiteatro (donde cabemos muchos sentados) hasta la sala de máquinas, donde los engranajes de la caldera dejan sin palabras, presidiendo una sala de altos techos, decoración suave e iluminación cálida. “Nos aseguramos, antes de entrar en el proyecto, que podíamos recrear el espacio a nuestra medida, con otro ambiente más acogedor”, explica Esther. La decoración es propia y cada lámpara, cada pieza del mobiliario la ha realizado Fernando con sus manos, una a una. La única mesa de que no es de fabricación o diseño propio es la grande, destinada a compartir, y que era una antigua mesa de trabajo de las costureras de un palacio del siglo XVIII pero son suyos los taburetes, los cerramientos de cristal, las lámparas, el mobiliario de fuera…Vía Pinterest






Fernando que, por cierto, se dedicaba a servicios medioambientales, mientras que Esther era diseñadora de moda. “Entramos en la hostelería por amor. Buscábamos una alimentación más consciente, ecológica y no encontrábamos nada”, cuenta. Por eso llegó Olivia y después La Cantina, a los que se unirá pronto un nuevo proyecto en la Filmoteca Española.

La carta es informal pero deliciosa. Así, entre semana, al medio día, uno puede diseñar su plato combinado del día entre ocho opciones, para que combines al menos tres o cuatro variantes a un precio muy asequible. Las meriendas se componen de bizcochos caseros, tartas, espumosos cafés e infusiones y opciones saladas como sándwiches o tostas. Para las noches o los fines de semana, la carta se abre a las ricas y originales pizzetas, mezzes, tostas, tablas de quesos o patés para compartir. Todo en base a alimentos orgánicos y ecológicos y con preparaciones sencillas y poco manipuladas.

Y si el espacio de dentro invita a quedarse, no lo hace menos su preciosa terraza, llena de plantas, mesas de madera y palés. Junto a toda la oferta gastronómica, La Cantina programa su propia oferta cultural en línea con la programación de Cineteca y Matadero como comidas temáticas, conciertos, pequeñas obras de teatro o foros.

Dotar de alma al proyecto era imprescindible para Esther y Fernando y está claro que La Cantina la tiene. Un espacio recogido y precioso en el centro de Madrid

Los datos. La Cantina. Cineteca Matadero Madrid. Plaza de Legazpi s/n. Precio medio: 15-20€. Horario: todos los días de 12 a 24h. Más información en la web.

*Fotos: Paco Montanet

Mi Primer Festival de Cine

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Noemi

Si no llevo los ojos muy abiertos, me pierdo por Madrid. Y tanto si me fijo en el camino como si me pierdo, encuentro sitios preciosos para compartirlos con vosotros. Tengo una manía compulsiva: disfrutar de la buena comida. ¿Quieres descubrir Madrid con nosotros?

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