Sed: teatro de riesgo - Me Gusta mi Barrio
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Sed: teatro de riesgo

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DRIVRLa indignación que provoca escuchar un móvil en una sala de teatro es directamente proporcional a la desvergüenza de los que hacen caso omiso del aviso que se emite por megafonía antes de que empiece el espectáculo. Eso es lo que nos pasó el martes pasado a los que fuimos a ver Sed y lo que sufrieron en su lugar de trabajo los dos actores que nos habían arrastrado a un agujero negrísimo con una soberbia interpretación… del que nos sacó de cuajo un timbre. Tuvieron que hacer un esfuerzo titánico para seguir con una de las escenas de más tensión del texto después de constantes interrupciones de varios móviles en vibración, hasta que el capítulo se cerró con la tensión de una melodía que no acababa nunca.

Aparte de la anécdota, que reproduzco para contribuir de alguna forma a que no vuelva a ocurrir, Sed nos encantó y violentó a partes iguales. 70 minutos de tensión provocada por un conflicto matrimonial nada sencillo que te mantiene en una lucha interna durante toda la función: ¿es injusto juzgar a un hombre con tendencias pedófilas cuando nunca ha cometido un acto de pederastia? El texto de Alejandro Butrón y dirigido por César Barló nos mete en casa de una pareja con un hijo que recibe la visita de su sobrino mientras sus padres están de vacaciones.




Él, un psicólogo de mediana edad venido a menos, lleva tiempo sintiéndose atraído por menores y, consciente de lo inapropiado de la situación, decide compartir la culpa con su mujer. A partir de ahí se abre la caja de los truenos y la tormenta no cesa: el miedo a la marginación social si opta por buscar ayuda profesional, el desconocimiento que el personaje de Ella tiene sobre el tema en un claro reflejo de lo que ocurre en la sociedad, la desesperación de él, que como psicólogo conoce bien los mecanismos y resortes de las parafilias pero como individuo está completamente perdido a la hora de reprimir ese instinto y conjugarlo con su faceta de padre…

Con solo unas enormes fichas de Lego como mobiliario y un certero juego de luces que el prisma del juicio va descomponiendo en las distintas fases que la pareja atraviesa tras descubrirse el problema, Sauce Ena y Mariano Rochman nos llevan de la mano a recorrer su particular infierno. Se impone disponer de un poco de tiempo al salir del teatro, porque os vais a hacer unas cuantas preguntas al salir y hay muchos sitios alrededor en los que tomarse una copa para comentar la jugada.

Los datos. Sed. Teatro Lara. Sala Lola Membrives. Calle Corredera Baja de San Pablo, 15. Más información en la Web del Teatro Lara.






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Marta López de Cervantes

Periodista de formación, comunicadora de profesión y disfrutona por devoción. De pequeña me caí en una marmita llena de curiosidad. Desde entonces recorro las calles y barrios de Madrid exprimiendo al máximo sus posibilidades. Porque la vida son dos días y si no me muevo, caduco.

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