Fin de semana de Madrid al cielo - Me Gusta mi Barrio
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Fin de semana de Madrid al cielo

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Luz en Madrid

Luz en Madrid

¡¡¡Buenos días!!!

Vale, es cierto, ayer no publiqué nada y Pepito Grillo me lo recuerda. Esta semana estoy viviendo el reto del nuevo horario, de la vida en internet y mi primer Fitur como periodista. Estoy desfondada… Pero aún así, quiero alimentar este blog, aunque me cueste dormir algo menos mientras le cojo el tranquillo.

No se me ocurría que escribir, estaba dando vueltas a distintas ideas y he pensado en una conversación que tuve ayer en medio de un atasco. Mi avatar se quejaba de Madrid, del tráfico, de la ciudad de hormigas en la que vivimos y se preguntaba cómo podía escribir un blog sobre sus cosas con lo horrorosa que le estaba pareciendo en ese momento. Es bastante vehemente mi avatar pero a veces no le falta razón. Y le contesté: “La luz de Madrid es increíble”.

Es cierto, estoy interminablemente enganchada a la luz de Madrid, a su cielo absurdamente azul entre tejados y coches. En Martín Hache, Juan Diego Botto (Martín H.) dice que echa de menos Buenos Aires porque en Madrid no hay azoteas. No, no hay azoteas, hay tejados, cornisas, cúpulas, miradores, torreones, edificios majestuosos que recortan contra el espectacular cielo azul. Hay días en los que es tan azul, sin neblina que desenfoca ni nubes que ensucian. Mi avatar contesta que es sólo producto de la contaminación y de los rayos que se filtran a través de la boina gris. Pero a mi me encanta, miro al cielo y me paralizo en medio de la actividad de día.

Es verdad que es invierno e igual se queda uno paralizado de frío. Pero he mirado el tiempo y el fin de semana estará despejado. Con un buen abrigo…

Así que mi recomendación es mirar al cielo así, sin más. Puede ser desde mi terraza favorita, la del Círculo de Bellas Artes. Sólo cuesta dos euros subir a la terraza y tienes una vista de 360 grados sobre Madrid. Y si te mueres de frío, en La Pecera te ponen un café mientras te sientes tertuliano. Puedes aprovechar el viaje y ver alguna de las exposiciones (ahora hay una de fotografía sobre personas con inteligencia límite) o para curiosear por la Librería Antonio Machado. Y oye, si se te hace tarde y te animas, puedes ver una obra de teatro en el Bellas Artes.

También, desde que Gallardón decidió que el Ayuntamiento en la Plaza de la Villa se le quedaba pequeño y tras la última remodelación, se puede disfrutar del Mirador del Palacio de Cibeles (o de las Telecomunicaciones, como le gusta decir al Chiquito Este). El horario es de 10:30 a 13 y de 16:30 a 19, previa recogida de entradas gratuitas desde las 10:15 y las 16:15. Es espectacular y los madridistas podéis ver la perspectiva que tienen los periodistas de deportes cuando vais en masa a la Cibeles a celebrar algún título… Lo pequeños que se ven hasta los jugadores…

Volviendo al cielo, también se puede uno sentar en un banco en el Retiro o en el Parque de la Bombilla o disfrutar del vértigo controladísimo tras las mamparas del Viaducto.

Y si te apetece un mojito o un ambiente más exclusivo, el Oscar Room Mate y el ME Santa Anta tienen unas terrazas espectaculares, el primero de ellos con piscina. En la web no pone si están abiertas o no, yo lo confirmaría antes de ir a lo loco. Pero eso sí, si están abiertas es una oportunidad, en verano están hasta arriba de gente.

Y por último, si estás tan chinado como mi avatar y necesitas cielo azul y aire puro, nada como un tren de cercanías desde Atocha Renfe a Cercedilla. Se da uno tres vueltas por el camino Smith y vuelve renovado.

¿Y si sólo miramos al cielo?

 






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Noemi

Si no llevo los ojos muy abiertos, me pierdo por Madrid. Y tanto si me fijo en el camino como si me pierdo, encuentro sitios preciosos para compartirlos con vosotros. Tengo una manía compulsiva: disfrutar de la buena comida. ¿Quieres descubrir Madrid con nosotros?

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